La República de Artsaj (Nagorno Karabagh) es un Estado independiente desde 1991, ocupado militarmente por Azerbaiyán desde setiembre de 2023, tras el bloqueo genocida de diez meses  y la operación militar a gran escala lanzada por Azerbaiyán que obligó a la totalidad de sus habitantes a desplazarse buscando refugio ante un nuevo genocidio. Como resultado de la agresión militar, su ejército fue desarmado, sus líderes políticos y autoridades encarceladas ilegalmente por Azerbaiyán y su presidente fue forzado a decretar la disolución de las estructuras estatales desde el 1 de enero de 2024.

Hasta 2020, contaba con una población de 140.100 habitantes, el 95 por ciento de los cuales eran étnicamente armenios, mientras que un 5 por ciento lo constituían minorías (griegos, rusos, ucranianos, asirios, georgianos, etc.).

La República funcionaba como una democracia presidencialista, y contaba con un parlamento unicameral de treinta y tres escaños, electos por la población cada cinco años. Hasta 2020, su territorio de 11.500 km² ocupaba una porción del Karabagh que integraba la República de Armenia hasta 1920, y prácticamente la totalidad de las fronteras delimitadas artificialmente por Stalin en 1923, con excepción de los distritos de Shahumian y el noreste de Mardakert, que permanecieron ocupados por Azerbaiyán desde su independencia.

Históricamente armenia, la región internacionalmente conocida como Nagorno Karabagh, cuyo nombre originario es Artsaj, fue asiento del último reino armenio en su propio territorio. Con los años se conformaron cinco pequeños principados que duraron hasta la llegada de los rusos al Cáucaso sur en el siglo XIX, siendo estos centros de vital importancia polí­tica para los armenios, pues allí­ tendrí­a lugar el renacimiento de la diplomacia, de lo cultural y de lo polí­tico.

Para fines de 1920 cuando el Ejército Rojo ocupa Azerbaiyán y Armenia, Nagorno Karabagh formaba parte integrante de la República de Armenia. Sin embargo, el 5 de julio de 1921 por decisión de Stalin, Nagorno Karabagh y  su  población  armenia  (más  del  95%)  fueron  forzosamente  puestos  bajo  el  dominio  administrativo de  la República Socialista Soviética de Azerbaiyán. Las fronteras de la Región Autónoma de Nagorno Karabagh (RANK), dentro de la R.S.S. de Azerbaiyán fueron delineadas artificialmente de forma tal de aislarla completamente de Armenia.

Durante los  setenta años subsiguientes, Azerbaiyán sometió a la RANK a varias formas de discriminación étnica y religiosa, ultraje económico y manipulación demográfica intencional, todo lo cual resultó en una política de limpieza étnica.

El  comienzo  del  movimiento  de  Karabagh  fue  marcado por una destacable expresión de voluntad cuando, durante la segunda mitad de 1987, más de 80.000 personas  firmaron  un  petitorio,  en  el  cual  expresaban  su apoyo a la reunificación de Nagorno Karabagh a la RSS de Armenia. Fue esta expresión de voluntad la que estableció la fundación del Consejo de Diputados del Pueblo en la RANK, para celebrar una sesión extraordinaria el  20 de febrero de 1988 y para apelar ante el Consejo Supremo de la RSS de Azerbaiyán con un pedido de  separación de su estructura: en cuanto a Armenia soviética, para la reunificación; y en cuanto a la URSS, para el reconocimiento de la transferencia. Haciendo caso omiso de las leyes soviéticas y de otras leyes internacionales de  aplicación, la Unión Soviética y la RSS de Azerbaiyán denegaron la petición de autodeterminación de Nagorno Karabagh.

La libre voluntad del pueblo de la Región Autónoma de Nagorno  Karabagh,  expresada  de  acuerdo  con  su  derecho constitucional, se topó con la violenta respuesta  de  la  RSS  de  Azerbaiyán,  que  fue  seguida  de  pogromos  instigados,  matanzas  en  masa  y  acciones  de limpieza étnica, en las ciudades de Sumgait, Bakú, Kirovabad, Shamkhor, Mingechaur, y más tarde, en todo Azerbaiyán.

En un intento por controlar la situación, el Soviet Supremo de la URSS estableció una autoridad especial en la Región Autónoma de Nagorno Karabagh el 20 de junio de 1989, la cual puso al territorio bajo supervisión directa  del  Gobierno  central  soviético  y,  así,  afirmó  la incapacidad de Azerbaiyán de ejercer un control formal sobre Nagorno Karabagh. La supervisión de la economía, de los  organismos internos de Gobierno y de las instituciones educativas y  culturales de la Región  Autónoma de Nagorno Karabagh fue transferida a las correspondientes instituciones de la  República Socialista  Federativa Soviética de Rusa y la RSS de Armenia.  A fines de 1989, la Región Autónoma de Nagorno Karabagh no estaba bajo el control administrativo de Azerbaiyán y, de facto, tampoco dentro de la RSS de Azerbaiyán. El 2 de septiembre de 1991, Nagorno Karabagh declaró la independencia, de acuerdo al procedimiento que establecía la constitución soviética para la secesión de entidades autónomas. 

La situación escaló hacia un conflicto armado al tiempo que Azerbaiyán recurrió a la agresión militar con el fin de reprimir la acción de Nagorno Karabagh. Esta violencia  fue  seguida  por  la  guerra  1991-1994  en  la  República de Nagorno Karabagh (RNK), instigada por Azerbaiyán,  que causó miles de víctimas y destruyó cerca del 80% de la economía de la pequeña república.

Tras la liberación del territorio de Artsaj por parte de sus habitantes armenios, en 1994 Azerbaiyán aceptó firmar un acuerdo de cese al fuego, en la ciudad de Bishkek (Kirguistán), siendo las partes firmantes Armenia, la República de Nagorno Karabagh, Azerbaiyán y Rusia.

Desde el acuerdo al cese de fuego de 1994, el conflicto quedó en espera de una resolución definitiva, pacífica y justa a través de negociaciones. Desde entonces tanto Armenia como Artsaj fueron víctimas del bloqueo conjunto de sus fronteras por parte de Azerbaiyán y Turquía, el cual ha constituye una severa violación a las normas del Derecho Internacional.

Mapa de las Repúblicas de Armenia y Nagorno Karabagh (Artsaj) hasta 2020.

A partir de 1992 el principal vehículo para la resolución del conflicto fue el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), el cual buscaba mediar para el establecimiento de una paz duradera. Los co-presidentes del Grupo de Minsk de la OSCE, a saber, los Estados  Unidos,  la Federación Rusa  y  Francia, presentaron una  serie de propuestas para resolver la crisis, que no concitaron el acuerdo de las partes. 

El  liderazgo  de  Azerbaiyán  siempre aseveró que reclamaría Artsaj  a través de la fuerza militar y amenazó con esto. Entre 1991 y 2020, la República de Azerbaiyán intensificó su política militarista, aumentando  su  presupuesto militar y violando las normas de restricción de armas estipuladas por los tratados internacionales. 

Tras un intento fallido en abril de 2016 de someter militarmente a la República de Artsaj, Turquía y Azerbaiyán, valiéndose también de mercenarios yihadistas del norte de Siria lanzaron un letal ataque a gran escala en 2020. Entre el 12 y el 30 de julio de 2020 Azerbaiyán violó el cese al fuego acordado en 1994 y el llamado del Secretario General de las Naciones Unidas de evitar confrontaciones armadas durante la pandemia del covid-19. Los ataques se produjeron en la región de Tavush, en el noroeste de la frontera internacionalmente reconocida de la República de Armenia, tomando como objetivo las aldeas y poblados fronterizos. Semanas después, Azerbaiyán y Turquía lanzaron un ataque a gran escala en toda la línea de contacto con la República de Artsaj, que se desarrolló entre el 27 de setiembre y el 9 de noviembre de 2020. [leer más]

Además de incrementar en varios miles las víctimas mortales, la ocupación de Azerbaiyán de la mayor parte de los territorios pertenecientes a la República de Artsaj obligó al desplazamiento de más de treinta mil armenios de sus hogares. A la vez, destruyó por completo las infraestructuras civiles de Artsaj y confirmó la imposibilidad de que la región pase a encontrarse bajo la administración de Azerbaiyán, el estado que no dudó en bombardear a la población civil con armamento prohibido a nivel internacional.

En una nueva violación de sus compromisos internacionales, durante casi 10 meses a partir del 12 de diciembre de 2022, Azerbaiyán bloqueó deliberadamente el corredor de Berdzor (Lachín), la única conexión de la República de Artsaj con el exterior, a través de Armenia. Esto resultó en una catástrofe humanitaria, con la negación de alimentos, bienes básicos, acceso a atención médica y la interrupción de servicios esenciales (suministro elétrico, gas, telecomunicaciones). Este bloqueo fue una violación flagrante de los acuerdos de alto el fuego de 2020, que estipulaban que el corredor estaría dentro del área de control de las fuerzas de paz de Rusia y que Azerbaiyán garantizaría su seguridad.

En septiembre de 2023, Azerbaiyán lanzó un ataque a gran escala contra la población civil de la República de Artsaj, con bombardeos que afectaron ciudades, infraestructuras y poblados. Esto resultó en la muerte de varios cientos de personas, la desaparición de muchas más y una evacuación masiva de la población hacia Stepanakert. Como resultado, las autoridades de Artsaj acordaron el desarme del Ejercito de Defensa y la disolución de la República, y más de 100,000 personas se vieron obligadas a huir a Armenia, convirtiéndose en refugiados.

A pesar de los esfuerzos por lograr una resolución pacífica, la comunidad internacional ignoró la situación y Azerbaiyán, de manera flagrante, violó todos los acuerdos internacionales asumidos, generando una limpieza étnica que puso fin a la milenaria presencia armenia en Artsaj.